domingo, 5 de agosto de 2012

Ni Dios ni nadie


Con este post voy a expandir y a cerrar una idea que surgió en la primera entrada de este blog. En algún punto me referí a mi supuesto ateísmo como algo discutido, y de eso hablaré un poco en esta ocasión.

Me refiero a mi ateísmo como supuesto y discutido porque en esta sociedad eso no existe, alguien sencillamente no puede ser ateo. “Es que tienes que creer en algo”, te dicen, y cuando dices que eres ateo de una vez te toman por loco, por mala persona, ¡por satánico! ¿Sabrá esa gente que el diablo está en el mismo paquete con dios en lo que a religión se refiere? Es decir, ambos son parte de la misma mitología cristiana, si crees en uno crees en el otro, entonces no, los ateos no son satánicos. Los satánicos son satánicos, o al menos eso creo, si conocen a algún satánico les ruego que me lo presenten. Pero bueno, ya por ahí hay muchos blogs, posts, libros y sociedades avocadas a defender y explicar el ateísmo, así que dejaré eso hasta allí para dedicarme a lo que de verdad me importa.

Señores, yo no soy atea, yo solo soy un troll. En realidad la religión me importa en la medida en la que pueda divertirme a costa de ella, como toda cosa que genere conflictos y me parezca ridículamente ridícula en este mundo. Hace poco vi en Facebook un grupo llamado SOCIEDAD ATEA DE MARACAIBO, o algo así, y de verdad que me dolió la barriga de tanto reírme. ¿Para qué se reúnen? ¿A no adorar a nadie? Me van a disculpar, pero les puedo hablar de por qué no creo en dios en una hora si acaso, con unas cervezas y murió el tema, no veo la necesidad de reunirme con un montón de ateos a hablar de lo bobos que son los teístas por creer en un amigo imaginario. Pero lo mejor no es eso, ¡se reúnen en Pin Zulia! Porque no hay nada más infiel que jugar bowling. Definitivamente ateos decentes conozco muy pocos. Además de todo, anda por ahí una horda de “ateos militantes” que no sé a qué carrizo se dedican. ¿Cómo eres un ateo militante? ¿Vas de puerta en puerta despredicando la palabra? Por favor, sean serios. Y me dedico a los ateos porque ya se están pasando de ridículos y de los pobres cristianos ya casi no queda nada que decir.

Otra cosa es la gente que te respeta si eres católico no practicante, pero no si eres ateo. Es decir, es mejor ser un hipócrita con el dios en el que supuestamente crees que sincerarte y decirle “sabes qué dios, esto no está funcionando, mejor dejémoslo hasta aquí”. ¡Y la gente te lo aplaude! Es increíble, pero he conseguido más trabajos con esta conversación: -¿Eres católica? –Sí, pero no muy practicante. –Ah bueno, tranquila, yo tampoco, que con mi curriculum vitae. Eran trabajos –aparte de raros, en otra ocasión les hablo de ellos- en los que si se me ocurría mostrar un vestigio de ateísmo, iba para afuera, porque la hipocresía social no conoce límites, pues. Ajá Carmen, ¿y por qué los aceptaste entonces? Bueno mis hijos ustedes no me mantienen, y además, como les dije antes, la religión no es un tema nada serio para mí. Si me van a pagar por hacerme pasar por católica o cristiana, pues chévere, idiotas mis empleadores que se dejan engañar por mí, y yo feliz de comprobar mis dotes histriónicos. Así de simple.

Entonces, les explico lo de troll. En realidad lo que me gusta es ver cómo la gente está completamente segura y convencida de algo intangible y de repente llega algo o pasa algo y sus creencias se caen como una torre de dominó –cómo me encantaba tumbar torres de dominó de niña, aún me gusta, pero más simbólicamente-. Mi única expectativa religiosa es que un día baje Jesucristo del cielo con millones de ángeles solamente para verle las caras a los ateos –sobre todo a los militantes-, o que, en cambio, un día lleguen los extraterrestres o qué se yo y demuestren que ellos crearon toda esta vaina, para verle las caras a los religiosos, sobre todo a los fiebrúos. Es decir, lo que me quiero es reír, porque a diferencia de otros que piensan que la religión sirve para justificar guerras, matanzas, hambrunas, violaciones a los derechos de los demás -como ir a joder los domingos en la mañana a familias inocentes para que te compren una puta Atalaya- o simplemente regocijarte en tu delirio de superioridad porque tú vas al cielo y la gente de otra religión no va, en mi cabeza la religión sirve para reírse, y hasta ahora no me ha fallado.

3 comentarios:

  1. Particularmente, los grupos de ateos no me han dejado muchas cosas buenas. Es más, como dices, a veces se pasan de ridículos. Yo digo que soy "atea", porque no creo en dioses y no pertenezco a ningún dios-club, que digo, religión. Pero ya lo dije en mi blog, mi pensamiento no está fundamentado en el ateísmo, dejar a dios de un lado es un punto de partida. El label "ateísmo" está puesto en mi blog, por ser bastante comercial, pero en esos posts no me la paso criticando religiosos porque sean religiosos, ni diciendo lo ridículo que es Cristo, ni burlándome de la Biblia. A mi me gusta hablar de lo que viene después: en lo que yo sí creo, en la concepción del universo sin dioses, en la construcción de una moral humanista.

    Que te sigas divirtiendo, puej xD

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